IMG_0335

7 de julio, 2017

CUBA. UNA IGLESIA CON FUTURO

Durante años, la Revolución toleró el culto limitando la acción de la Iglesia a actividades religiosas dentro de los templos. Muchas parroquias no se pudieron atender. El número de los fieles se redujo significativamente.  Pero algunos laicos comprometidos, mayoritariamente mujeres, lograron mantener abiertos los templos.

Los Misioneros del Verbo Divino estamos en Cuba hace 29 años.  En Cayo Mambí, quedaban solamente dos paredes del templo. Soy testigo de cómo, semanalmente, una docena de señoras se reunían con sus sillas para hacer oración defendiendo su terreno. Eran pequeñas comunidades que apenas sobrevivían. Hoy, en ese mismo lugar, he visto los cimientos de su nuevo templo. A los miembros de la comunidad, ahora bastante numerosa, les parece algo increíble.  Al lado de la construcción hay un gran letrero que dice “La Revolución en medio del pueblo”. Y hace un par de meses algunos feligreses   me decían, con picardía y orgullosamente, “el templo en medio del pueblo”.

A partir de los noventa fue cambiando la Iglesia en Cuba. En cierto modo empezaron a poner en práctica el Concilio Vaticano II. Se elaboraron planes pastorales en las diócesis que impulsaron la participación de los laicos. Hoy se trabaja en las parroquias con prioridades, objetivos y líneas de acción.

Se percibe una nueva realidad en la Iglesia en Cuba. Se van multiplicando las “casas de oración” y las “casas misión”, donde pequeñas comunidades buscan vivir su fe a partir del contacto con la Palabra de Dios. Son extensiones de la parroquia.

IMG_0247

Se trata de atender los tradicionales pilares de la Parroquia:

  1. Las celebraciones (Liturgia). Dan gusto cómo participan los cubanos. Escuchan atentos. Cuidan los detalles, los adornos. Responden al unísono y fuerte. No hay prisas: ¡cantan hasta la última estrofa!
  2. El anuncio (Kérigma). No falta la catequesis, para niños y papás. Pequeños grupos de jóvenes y adolescentes. Pastoral de bautismo y catecumenado. Grupos bíblicos. Grupo misionero que atiende las “casas misión”.
  3. La comunión (Koinonía). Pastoral de la familia. Encuentros y participación en eventos de las distintas comunidades. Reuniones de niños de las comunidades. Encuentros de jóvenes a nivel diócesis.
  4. Acción caritativa (Diakonía). Pastoral de la salud, atención a los enfermos y a los adultos mayores, grupo de síndrome down, comedores, atención a los familiares de presos comunes.

Como botón de muestra, en la fiesta parroquial de Mayarí cada comunidad cooperó para traer su ofrenda para la Eucaristía: alimentos, ropa, cigarros…para los presos. En cada parroquia, Cáritas por medio, una o dos veces a la semana, se da comida a los necesitados, especialmente mayores.  Algunos en situación de calle.

Escuché que el sistema no ha hecho ateos, sino ignorantes religiosos. Prefiero pensar que ha hecho indiferentes. Algo así como el mundo secularizado de España. Sin embargo, en Cuba la Iglesia va teniendo visibilidad. Ya no está encerrada en las paredes del templo. Se realizan actividades con una sensación de mayor libertad; eso sí, en pequeñas comunidades. Recuerdan los inicios de la Iglesia. Los medios son escasos, pero el entusiasmo de los creyentes es grande. Vale la pena apoyar la Iglesia en Cuba.

IMG_0351

 

http://soldelnuevodia.blogspot.com.es/2017/06/dios-nos-fortalece-y-consuela-14-del.html

Would you like to…?

Use the Divi Builder…

to design your pop-up!

Donec rutrum congue leo eget malesuada. Curabitur non nulla sit amet nisl tempus convallis quis ac lectus. Cras ultricies ligula sed magna dictum porta. Curabitur aliquet quam id dui posuere blandit. Proin eget tortor risus.