
Los Misioneros del Verbo Divino asumen oficialmente la Parroquia Nuestra Señora de Aránzazu en Madrid
El pasado 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, la Parroquia Nuestra Señora de Aránzazu, en Madrid, celebró la toma de posesión de su nuevo párroco, Modeste Munimi, SVD, en una ceremonia que marcó oficialmente el inicio de una nueva etapa pastoral confiada a los Misioneros del Verbo Divino.
La celebración, presidida por el vicario episcopal de la Vicaría Nordeste, D. Ángel Camino Lamelas, O.S.A., tuvo lugar en la Capilla del Santo Ángel de la Guarda y reunió a unas 200 personas, entre feligreses, amigos del nuevo párroco y una decena de sacerdotes concelebrantes, entre ellos varios cohermanos del Verbo Divino.
La ceremonia estuvo marcada por los ritos propios de la toma de posesión: la profesión de fe del nuevo párroco, la promesa de obediencia al ordinario diocesano y la entrega de diversos símbolos del ministerio pastoral, entre ellos las llaves de la iglesia, la pila bautismal, el confesionario y el Evangelio.
En su intervención, el vicario episcopal recordó que la misión del párroco es servir, acompañar y caminar junto a la comunidad. Invitó también a los feligreses a vivir esta celebración como su propia toma de posesión, asumiendo, junto al nuevo párroco, la responsabilidad de construir una comunidad viva y misionera.
Los cantos del coro parroquial y de un coro africano dieron un carácter especialmente festivo a la celebración, reflejando la riqueza cultural y la universalidad de la Iglesia.
La Parroquia Nuestra Señora de Aránzazu, situada en el distrito madrileño de Tetuán, es una comunidad de la Archidiócesis de Madrid, confiada este año a los Misioneros del Verbo Divino. Actualmente desarrolla su actividad litúrgica y pastoral en la Capilla del Santo Ángel de la Guarda.
Con esta nueva misión, los Misioneros del Verbo Divino renuevan su compromiso de anunciar el Evangelio, promover la fraternidad y servir a la Iglesia local desde su carisma misionero e intercultural.



