
CAMINAR JUNTOS PARA COMPARTIR LA MISIÓN
¿Cómo seguir anunciando el Evangelio desde comunidades que desean acoger, acompañar y servir en una sociedad cambiante? Esta pregunta estuvo presente en el encuentro celebrado en Dueñas los días 26 y 27 de septiembre, que reunió a 33 participantes de parroquias y capellanías animadas por los Misioneros del Verbo Divino en España.
Convocados por el Secretariado de Misiones bajo el lema «Volver a encontrarnos para caminar juntos en la misión», los asistentes llegaron de las archidiócesis de Madrid, Valladolid, Pamplona y Sevilla, y de las diócesis de Zamora y Huelva.
La oración, la Eucaristía, el trabajo en grupos y la convivencia intercultural marcaron un encuentro dedicado a compartir la realidad de las comunidades y a renovar el compromiso misionero.
Cada comunidad aportó su experiencia, sus dificultades y su esperanza, haciendo del encuentro una oportunidad para escucharse y renovar la vocación evangelizadora.
Escuchar la realidad y cuidar a las personas
Las reflexiones pusieron nombre a desafíos conocidos: el envejecimiento, la escasez de colaboradores y el cansancio de quienes sostienen la vida pastoral. Estas realidades invitaron a cuidar a las personas, compartir responsabilidades y fortalecer la comunión entre sacerdotes y laicos. También se pidió mejorar la comunicación y hacer de las parroquias espacios de escucha, discernimiento y colaboración.
Un carisma que se hace vida
Profundizar en el carisma verbita permitió redescubrir la humildad, la cercanía, el servicio y la apertura a los pueblos como actitudes que deben impregnar la vida comunitaria. Desde esta espiritualidad misionera, se alentó una participación más comprometida de nuestros laicos colaboradores.
La acogida de las personas inmigrantes ocupó un lugar destacado. Ofrecer amistad, escuchar sus necesidades e invitarlas a compartir sus dones son gestos sencillos que pueden transformar nuestras parroquias. Los encuentros interculturales y la incorporación de nuevos colaboradores se plantearon como caminos para crecer juntos en la fe.
La mirada se abrió asimismo a los barrios, a las personas más vulnerables y a la misión en otros países. Los testimonios misioneros y las posibles experiencias de convivencia fueron propuestas para acercar esas realidades a las comunidades.
El encuentro dejó una invitación pastoral: seguir caminando juntos, sostenidos por la Palabra y la fraternidad, para que nuestras comunidades sean hogares de acogida y presencia del Evangelio. Una misión compartida que se hace creíble cuando escucha, acompaña y sirve, especialmente allí donde alguien necesita cercanía y esperanza.
John Jerome Asidigbe, SVD



