
Félix Albizu había escrito estas líneas en la Redes la víspera del fallecimiento de Máximo. También cada uno de nosotros, los ‘históricos’, podemos susurrar en oración nuestros diálogos con él, en tantos lugares. Con la SVD Indonesia apenados y a la vez colmados de gratitud.
Pequeño, gran Máximo Esteban, durante muchos años compañero y estudiante en Estella. Ferviente novicio en Renedo (Santander) con tus santas picardías leyendo el Rodríguez… La falta de profesores nos impidió comenzar y seguir juntos en el mismo curso la teología en Dueñas, y aunque el Priester fur Lateinamerika era muy fuerte, tu elegiste volar más lejos hasta Indonesia, y ahí te quedaste para siempre.
Amigo Esteban, aunque ya por la hora estés durmiendo, descansa, que el buen Dios de quien tanto y tan bien hablaste está a tu lado cuidándote; te quiera mucho.
Félix



