TALLER FE y VIDA

IMG-20190910-WA0015Testimonios de los participantes del Taller Fe y Vida, “Sanando el niño interior” celebrado en los días 25, 26 y 27 de Octubre en Dueñas (Palencia)

1. Nieves Calabuig Espi, de 60 años (Valencia)
El taller me ha aportado mucha tranquilidad, paz interior y alegría. He visto como un “problema” que no era de mi niñez (sino del puesto que ocupo entre mis hermanos) al hacer un trabajo personal con  los test,  las preguntas, la apertura de mente y de corazón, compartir con el grupo y verlo desde la parte de “fuera” como una reconciliación, gracias a Dios ya no está el  “problema” sino todo lo contrario es  paz y alegría lo que llena mi corazón.

Así que animo a cualquier persona que quiera conocer más su interior  y abrir su corazón a los demás y  a Dios que  haga este tipo de talleres porque cuanto más nos conozcamos y nos amemos más amaremos a Dios y al prójimo.

2. Silvia Pulido Martín, de 42 años (Madrid)

La infancia es la base de cómo actuaremos como adultos. El taller me ha ayudado a conocer y reconocer las emociones de mi infancia para cerrar círculos con personas que ya no están o situaciones del pasado, como una fase final del duelo llegando a sentir gratitud por todas las personas y situaciones positivas o negativas, pues todas fueron parte de mi crecimiento.
Os animo a realizar este taller a personas de cualquier edad adulta: Un taller apasionante, duro, doloroso, alegre…que nos ayuda a vivir mejor  el presente  tras analizar nuestra infancia.

3. Maribel Febrero Blanco, de 57 años (León)
Llegué a Dueñas con el miedo a la novedad pero tranquila. La experiencia ha sido muy positiva y enriquecedora. El tema era bonito de por sí, estaba muy bien enfocado, nadie lo juzgaría, ni yo misma; me encantó. Aprender a relajarse, a respirar mejor y, porque no decirlo, a perdonar y sobre todo a perdonarse, a dejar fluir y dejar ir. Volví más ligera, con menos dolores de mi rodilla y cadera, (también es verdad que no caminé nada), pero volví muy mejorada. El grupo pequeño era muy variopinto como la vida misma, pero conectamos desde el minuto 0.

El tiempo resultaba muy corto y todos estábamos muy a gusto y se nos notaba; si tuviera que destacar algo diría que Kaspar aportó mucha armonía. Doy gracias a Dios por poneros en mi camino. Y otra cosa más; mi corazón me pide repetir este taller u otro similar: con mi familia, con mis dos hijas y mi marido.
Mi buena amiga Emilia dice; “que el bien hay que extenderlo”, por eso, me encantaría invitar a otras personas a participar de estos talleres.

4. María Rosario Martín Juste, de 67 años (Tudela de Duero)
No es fácil destapar momentos de tu infancia, recuerdos y vivencias sobre todo si son dolorosos para cerrarlos sin resentimiento y seguir adelante. Trabajo muy necesario para mirarte y para sentir que todo lo que soy es fruto de todo lo vivido hasta el momento.

Trabajar el PERDÓN y mirar siempre hacia adelante. Lc 9,62.
El grupo fue muy participativo y nos sentimos muy unidos en la misma tarea y en el mismo camino; activos conscientes y espirituales.
Contar con los dos Misioneros del Verbo Divino, Martín y Maria Jeeva para andar este camino fue una GRACIA. Mucho ánimo para seguir impulsando estos retiros espirituales.
“La vida es camino que no termina y siempre encuentras personas nuevas que
ayudan tu peregrinar.”

5. Mariam Parshottam Macwan, de 56 años (Madrid)

Desde el silencio he intentado sanar el niño que reside dentro de mí. He ganado confianza conmigo misma y con el grupo. He participado en todos los talleres. El tema de este taller era difícil, pero el ponente supo sacar “nuestro niño interior” mediante los ejercicios personales  y el trabajo en grupo. Participamos unas 22 personas. Este encuentro ha sido algo inolvidable para mi y también por mi crecimiento personal.
Mi agradecimiento a Maria Jeeva y a Martín por el trabajo bien preparado y porque han sabido conectar con el grupo desde el primer taller que se comenzó en 2014.

6. Pilar Canal López, de 72 años (Madrid)
Quisiera ser capaz de describir lo que representó para mí este encuentro y lo que percibí en mi entorno. Descubrí que no hay edad para aflorar los sentimientos. Hay momentos en los que no existe la individualidad y donde todos somos Uno o Una. Que las penas son comunes y que el amor lo cura. Todos y juntos descubrimos que hay que reírse. Gracias a nuestros guías Maria Jeeva y Martín por su sabiduría y cariño iluminando nuestro camino. Y gracias a todos por esa gran energía que juntos hemos logrado.

7. Silvia Romeral Paramo, de 42 años (Madrid)
La experiencia con este Taller es inmejorable, el tema tratado es de lo más interesante y útil para nuestra vida. Ha sido muy intenso y merece la pena ahondar en ello y no dejarlo aquí, pues precisa de una ampliación para poder llegar como dijo una y otra vez el Maria Jeeva SVD “a cerrar” lo que hemos abierto. Mi más sincero agradecimiento a todos los asistentes y una mención muy especial a Martín SVD por compartir con nosotros su gran sabiduría.

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