SALIENDO A LAS PERIFERIAS…

En los días 7-10 de julio de 2014, cinco estudiantes de la casa de formación participaron, en la 67ª semana Española de Misionología en Burgos, organizada todos los años por la Facultad de Teología del Norte de España, conjuntamente a Conferencia Episcopal Española y las Obras Misionales Pontificias. Este año el lema ha sido: “Saliendo a las periferias…desde la Evangelii Gaudium”, como una respuesta concreta a la gran onda de reflexión pastoral y misionera a la que nos invita la exhortación apostólica  del Papa Francisco.

Allan Castro comparte su experiencia como participante en la semana de misionología:

Estuvimos más de 100 participantes entre religiosos, sacerdotes, misioneros laicos y amantes de la misión. Como misioneros del Verbo Divino, me han resultado útiles y provechosas las ponencias y experiencias misioneras de los misioneros. Mons. Renzo Fratini, el nuncio apostólico en España, utilizando las palabras del Papa Francisco, nos ha invitado a salir a las periferias, porque lo que hace de la Iglesia una comunidad misionera es su dimensión de salida. Hemos de salir al encuentro de los pobres, de los indiferentes, de los alejados, etc. “La Iglesia necesita estar abierta al dialogo”, apuntó  D. José Maria Gil Tamayo.

Muchos testimonios de misioneros y misioneras,  de profesionales de la cooperación internacional y de periodistas que han trabajado y que trabajan  junto a los misioneros nos han dibujado el verdadero rostro de las misiones con sus luces y sombras, sobre todo por la verdadera energía que hace perseverar a los misioneros y misioneras en todo el mundo. Dª Cristina Lopez Schlichting, periodista de la COPE, por ejemplo, nos habló de la “nostalgia del rostro de Dios” como el combustible que lleva a buen puerto todas las iniciativas misioneras.  El testimonio de la hermana Benjamine Kimala, misionera comboniana en Chad, nos dejó boquiabiertos. También pudimos conocer, la voz de una mujer africana valiente que logró superar todos los desafíos de la cultura de su país para poder formarse y ser ahora una referencia para tantas otras mujeres de su continente que necesitan vencer las luchas de género y saborear los frutos de la esperanza cristiana.

Fueron unos días de profunda oración, reflexión, de compartir y de convivencia en los que nos hemos deleitado de la verdadera alegría del Evangelio y hemos rellenado nuestros corazones de ganas y esperanza para seguir nuestro itinerario misionero. Que Jesucristo, el primer misionero, nos siga conduciendo hacia el plan de amor y vida al que nos quiere llevar el Dios Uno y Trino.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies