La Capellanía Filipina en Madrid, con nuestros capellanes SVD, de fiesta aniversaria

Sinulog 5

 

Capellanía Filipina – Madrid –  Celebrando una Gran Fiesta, la del Santo Niño – 22 de Enero, 2017

Por: Menci Molina

“Pit Senyor kang Mama kini … Pit Senyor kang Papa kini … Pit Señor Santo Niño, Manoy Kiloy …” Estos gritos se escuchan cada mes de enero en la isla de Cebú, acompañados de tambores y de un antiguo cántico en honor al Santo Niño, es el “Sinulog”.

La palabra Sinulog viene del adverbio cebuano sulog que viene a decir, más o menos, “el movimiento del agua que corre”, refiriéndose, según dicen, al movimiento que acompaña al cántico.

Pero Sinulog transciende los límites de la danza, los límites de la isla de Cebú, porque esta celebración gira en torno al Santo Niño y con ella se conmemora los casi 500 años de fe cristiana en Filipinas.

Relatan las crónicas de historia cómo Fernando de Magallanes y su expedición llegan al archipiélago, que hoy conocemos como Filipinas, concretamente a la isla de Cebú, el 9 de abril d 1521.  A su llegada, entablan conversaciones con el Rajá Humabon, a quien intentan convencer que acepte ser bautizado y ser aliado de España.  Las conversaciones son positivas y Humabon acepta la alianza con España y ser bautizado juntamente con sus hombres.  Es un momento importante.

El 14 de abril de 1521, el Rajá Humabon y sus hombres son bautizados por el P. Valderrama, capellán de la expedición.  Humabon recibe el nombre de Carlos, en honor del emperador Carlos V.  A la tarde tiene lugar el bautizo de la esposa de Humabon, Harah Amihan, y las mujeres.   Narra la crónica como Harah Amihan, vestida de blanco y negro y con un tocado hecho de hojas de palma, se presenta con las mujeres para ser bautizadas.  Amihan recibe el  nombre de Juana, en honor de la Reina Juana, de Castilla, madre del emperador Carlos V.  Ese día varios centenares de personas reciben el bautismo.  Por encargo de Magallanes se hace entrega a la reina Juana de una talla del Santo Niño, de estilo flamenco.  La reina recibe la imagen con suma reverencia y – según algunas crónicas – baila con la imagen en alto antes de regresar a su palacio donde la coloca en el lugar de los ídolos rechazados.

Días después, el 27 de abril, Magallanes y sus hombres entran en combate con Lapu-Lapu y sus hombres.   Lapu-Lapu, enemigo de Humabon, no ha querido aceptar la alianza con España. Magallanes muere en esa batalla, no pudiendo así regresar a España.  Sí lo hizo su expedición, encabezada por Juan Sebastián Elcano, completando así el “torna viaje”, el primer viaje alrededor del mundo.

En 1565, cuarenta y cuatro años después, Legazpi al frente de otra expedición llega al archipiélago filipino.  A su llegada a Cebú, manda a sus hombres a tierra para entablar negociaciones con el pueblo de Cebú, y solicitar la alianza con el Rajá Tupas que gobierna Cebú.  Al no conseguirlo, manda disparar unos cañones para intimidarles y permitir así que Martín de Goiti y unos hombres puedan ocupar la ciudad.  En una de las chozas abandonadas, uno de los hombres, Juan Camus, encuentra la imagen del Santo Niño en una especie de altar, rodeada de flores.  Se convierte así la imagen del Santo Niño en la imagen más antigua en la historia del pueblo filipino.

 

Hoy en día, casi 500 años después, todos los meses de enero se celebra el Sinulog que conmemora el hallazgo de la imagen del Santo Niño y su permanencia en Filipinas como se ha venido haciendo.  Ese día varias personas se han venido reuniendo para expresar su devoción al Santo Niño, elevarle sus peticiones de ayuda o de gratitud, conmemorando así los principios del cristianismo en Filipinas.

A partir de los años ochenta, el Sinulog, adquiere mayor auge, difusión y relevancia.  Se celebra cada tercer domingo de enero con una parada – que ha ido creciendo en número y participación – cuyo punto álgido está en la Basílica Minore del Santo Niño en Cebú.  Si bien el Sinulog tiene lugar en Cebú, también se celebra en varias ciudades de Filipinas y del mundo donde los filipinos también se reúnen el tercer domingo de enero para expresar su devoción al Señor Santo Niño.

La celebración incluye el cántico, que entronca con la época pre-hispánica de Filipinas; el grito al Señor Santo Niño, en voz muy alta, para que se oigan las plegarias; y, la danza que recoge los pasos de baile de la reina Juana cuando recibió la imagen del Santo Niño y se la llevo, con gran alegría, hasta su palacio.  Y para reflejar esta alegría y ambiente festivo, suenan continuamente los tambores, la gente se viste y adorna, pintándose el rostro con brillantes colores, baila sin parar – dos pasos adelante y uno atrás – y grita muy fuerte “Pit Senyor kang Mama kini … Pit Senyor kang Papa kini … Pit Señor Santo Niño, Manoy Kiloy  para que su oración sea escuchada por el Santo Niño.

Un cántico y una danza que entronca con tiempos antiguos y una celebración actual que nos revela una fe actual y permanente. Al igual que hizo la reina Juana, una imagen del Señor Santo Niño ocupa un lugar importante en todos los hogares filipinos.

VIVA EL SANTO NIÑO
Sinulog 6

 

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