|

Sentados: Sonia, Maricarmen, Mª José, Elías Pérez, Miguel Martínez Gato, J. Ángel Irimia, Luis Alberto (Fico)
De pie: Helena, Javier Macho, Diego Irimia, Chema de la Torre, Santi Salgado, Juan Mª Martín Vallejo, Pepe Eguizábal, Eduardo Sierra, Eusebio Lacalle, Juan Manuel Rodrigo.
Todo comenzó en Estella en el inicio de curso de septiembre de 1974; en aquellos días 9 jóvenes que habían estudiado en el colegio del Verbo Divino de Coreses (Zamora); más 10 del colegio de Dueñas (Palencia), se unían a otros 6 de la promoción de Estella (Navarra). Los 25 cada mañana y cada tarde acudían al Colegio Diocesano del Puy (Estella) donde cursaban las últimas hornadas de aquel Bachiller Superior, 5º y 6º (Ciencias o Letras). El año 1976 / 77 realizaban el COU en las instalaciones del viejo colegio del Verbo Divino de Estella que así se había habilitado para ello.
Después de aquellos años, en general cada cual volvió a su tierra, y continuó su plan de estudios universitarios y preparación profesional. Entre algunos, pocos, se ha mantenido relación, por eso el hecho de juntarnos recientemente en SVD de Dueñas, después de que habían pasado 35 años, ha sido motivo de gran alegría y momento para traer al recuerdo aquellos tan grandes acontecimientos, experiencia y amistad que vivimos juntos.

No dejamos de recordar a Miguel Roig y José Eguizábal que fueron nuestros educadores aquellos años de Bachiller, también a Eugenio García nuestro responsable del año de COU. Pero si algo llevamos muy dentro de nosotros es la experiencia de trabajo en grupo. Equipos de trabajo para todo; el grupo era espejo para el análisis de nuestra vida y círculo de amistad e intimidad.
Este encuentro en Dueñas ha venido promovido por la presencia en España de Pepe Eguizábal, quien sin duda ha sido para todos un referente para nuestra formación; pues como nadie aquellos años supo liderar y entusiasmar en el proyecto personal de cada uno e, igualmente, supo animarnos en la fe, haciendo que nos educáramos en los grandes valores del evangelio. Ardua tarea la que tuvo como formador durante esta etapa y de la que no podría escapar por muy lejos que se marchara (Angola) donde también tuvo que dedicarse a la formación.
¿Y cómo le va a la gente? Quiero empezar con un comentario chismoso: si a las personas se les juzga por el coche que utilizan a estos les va de cine, sacan matrícula de honor. Bien sabemos que no se trata de eso, pero no hay duda que después de escuchar los comentarios de todos los asistentes hay que decir que a la gente le va bien, muy bien. Desde la amistad que nos une fuimos capaces de poner en común lo que somos y hacemos; redescubrimos cómo va el curso de nuestras vidas después de todos estos años. No faltó un recuerdo muy especial para cada uno de los ausentes, pues de todos sabemos algo; sólo hay una persona no localizada, Juan Lopez Catena, pero no perdemos la esperanza de encontrarle.
¿Acaso no ilusiona redescubrir a Luis Alberto (Fico), amigo fiel, con su sensatez y nobleza navarra?; o no es para sentirnos orgullosos de la carrera profesional de Chema en su labor como asesor fiscal y su trabajo como profesor en la UNED?; O de Eusebio que enseguida descubrió que su vida debía ir por otros caminos, y así lo ha demostrado siendo un gran profesional? Otros se dieron cuenta que su mundo no era la universidad y su vida la orientaron hacia lo que siempre habían visto en casa, la agricultura. Javi, no es para sentirse orgulloso de lo que habéis conseguido? Además se te ve feliz, ¡y bien cuidado!

No faltó quien nos ayudara a bajar de la nube y hacer una llamada al realismo: pues aquellos años, sabíamos cómo era el mundo en realidad? Pues no se sabe Miguel, como se dice hay un tiempo para cada cosa, y aquel era el nuestro; lo mismo que tú a lo largo de estos años has tenido que sacar adelante tu propia empresa. ¡Tienes un gran mérito!
Juan Ángel dice –que dicen- que nosotros teníamos “pedrada”; no entiendo, quizás porque fuéramos jóvenes diferentes, con aquellas ganas de cambiar el mundo y de transformar la sociedad. No entiendo muy bien lo de la “pedrada”, pero si recuerdo lo de “divinos” calificativo con el que nos describían, especialmente, nuestras amigas del Instituto de Estella. Juan Ángel mira por nuestra vejez, y promete hacernos un hueco en cualquiera de las cuatro residencias de ancianos que gestiona.
Por otro lado, Juan María Martín, -es como el niño perdido que de nuevo se presenta para el encuentro en Dueñas- sólo expresar nuestro deseo de que tus clientes del sector de hostelería y alimentación te quieran tanto como te has dejado querer por nosotros. Santiago Salgado, amigo fiel del Verbo que pones tanta pasión en todo, sigue llevando con precisión tu vida así como miras por la de las básculas de tu trabajo. Juan Manuel Rodrígo, siempre tan escueto y tan práctico “me va bien”. Eduardo Sierra, el líder natural que cuando nos dejó “se hizo enfermera”; nos trae el recuerdo de que queríamos ser misioneros y todo iba en un paquete de amistad, así en bloque; era algo preparado como para aquel momento. Más como indica Pepe: el objetivo es ser felices, y el corte fue causa del trauma, más también fue puente de amistad y de experiencia vivida de verdad.
Eugenio García, también presente en el encuentro apostilla con llamadas al realismo y a como cada cual debió de vivir desde sí mismo; “me faltaba correa para estar con vosotros” reconocía “Manacha”, y es que ni éramos fáciles, ni eran tiempos fáciles, más bien de un radical cambio. Y quien suscribe opina que no podemos olvidar que fueron años y modelo educativo que nos dejó marcados, tanto en nuestra dimensión personal como a nivel religioso, y que llevamos esa impronta -huella verbita en nuestras vidas.
Y un recuerdo muy especial para nuestras mujeres que con tanta atención soportaron la reunión, gracias.

En el encuentro fuimos capaces de integrar todo: realismo e idealismo, la nostalgia y la felicidad, el pasado y el futuro desde un presente certero y convencidos que allá donde esté cada cual la cuestión es tener una vida fundada en valores. Y Pepe, amigo y formador nos apunta: “… Yo si estoy en Angola es porque soy creyente en Cristo Jesús, que es la solución. Siento que Europa esté negando las raíces cristianas, que el dinero esté primando sobre los valores. Formábamos un grupo “anormal” pero la amistad es la que vivíamos”. Pepe al final nos dio la bendición: A MI HAMBELELE N´ZAMBI KIAMBOTE. TATA, NI MONA, NI N´ZUMBI IKOLA. Amén. |