La presencia del Verbo Divino en España se articula mediante Comunidades SVD (10), Parroquias (21), Capellanía de Filipinos en Madrid, Capellanía de Polacos en Madrid, laEditorial Verbo Divino en Estella (Navarra), la Casa de Espiritualidad en Dueñas (Palencia), una Casa de Formación en Madrid,el Secretariado de Misiones (Estella/Madrid) donde se edita la revista EN FAMILIA... Así mismo, existe la Asociación de Laicos SVD (Verbo Misión), que agrupa a exalumnos, bienhechores y amigos incondicionales, que viven la misión desde el carisma de la SVD. Desde tan múltiples presencias, asumimos el compromiso de animar vocaciones misioneras, el gran reto de la Iglesia en este fascinante Siglo XXI.
Nuestro Secretariado de Misiones en Estella ya está distribuyendo por España, entre todos los amigos de la SVD, el Calendario Misional 2010. Si no lo recibes en breve por correo, a través de tu parroquia, en la EVD, en la Casa de Espiritualidad SVD de Dueñas (979 78 00 13) o por contactos más cercanos, solicítalo por teléfono, llamando al Secretariado: 948 55 49 06. Feliz año.
Antes de seguir pedir disculpas, porque en estos días no he hecho otra cosa más que pensar en la necesidad que tenemos de comunicar lo que hacemos y por mil razones y sin ninguna razón no lo hemos hecho... Me refiero a ese encuentro que se celebró en Dueñas y que ya nos han ofrecido un reportaje de fotos que, sólo con verlas, ya uno puede imaginar qué pasó allí esos dos días. Gracias a los reporteros gráficos (Jose de Sevilla) que puso su arte a disposición de todos. (Y no es una orden, pero no podrías poner también las de el año pasado y así vamos haciendo historia)
Siguiendo con la presentación que vengo haciendo de este oasis de Dueñas, en Palencia, os propongo hacer hoy una excursión. ¿Queréis que le llamemos peregrinación? La ocasión me la brindan el buen tiempo, a pesar de estar en Noviembre, y la celebración en la iglesia parroquial de Dueñas, presidida por el abad de la Trapa, en agradecimiento por la reciente canonización del Hermano Rafael. El monasterio lo tenemos cerca, pero está a las afueras de Dueñas.
En esta peregrinación virtual nos va a servir de guía el evangelista san Juan. Un reportaje, a modo de diario que él escribió hace casi dos mil años, aunque de diario no tiene nada, nos viene muy bien hoy.
A lo que me refiero está escrito en Jn 1,35-51.
Dice ese evangelio que un día, hacia las cuatro de la tarde, el Bautista señaló a Jesús, que pasaba junto al río Jordán, como “el cordero de Dios”.
Dos de sus discípulos, que entendieron lo que significaba eso, le preguntaron: “Maestro ¿dónde vives?…
Venidy lo veréis, respondió Jesús. Y ellosse fueron con él”.
Uno se llamaba Simón.
Acontecimientos así se han repetido a lo largo de la historia. (Lo digo por experiencia personal). No hace mucho, ocurrió también con un estudiante de arquitectura. Se llamaba Rafael Arnáiz. En enero de 1934 alguien, desde Madrid, le señaló el monasterio cisterciense de San Isidro de Dueñas, y acá se vino para vivir, como él decía, con “sólo Dios”.
La diabetes sacarina tres veces le hizo abandonar el monasterio; pero él volvía de nuevo a “su Trapa”. En abril de 1938, a sus 27 años de edad, abandonó por última vez esta comunidad trapense para unirse definitivamente a la comunidad celeste. Aquí quedaban silenciosos y admirados sus compañeros de oración, canto, alabanza y trabajo en el campo y en la fábrica de chocolate.
Mañana, el abad de la Trapa, Dm Enrique, presentará en la parroquia de Dueñas a san Rafael no como a quien hay que seguir; sino que hay que seguir a Jesús con el entusiasmo y el tesón con que Rafael lo buscó, lo siguió y permaneció con Él. Eso hicieron también aquellos dos discípulos del Bautista que hablaron con Jesús un día a media tarde, le siguieron e invitaron después a otros a que hicieran lo mismo. ¿Has leído esos diálogos de Jesús con Simón, Andrés, Felipe y Natanael? ¡No te lo pierdas! (Jn 1,35-51).
Otro de los grandes “paños” que cuelgan de las paredes de mi casa, que es la tuya, es el dedicado a la defensa de los derechos humanos en América Latina. También fue seleccionado y premiado por la organización alemana MISEREOR. El autor es Adolfo Pérez Esquivel, arquitecto argentino y Premio Novel de la Paz en el año 1980. Este majestuoso Paño representa la decimoquinta estación del Viacrucis. Las otras catorce estaciones tradicionales de la pasión de Jesús, hacen alusión a la historia dolorosa de las gentes de América Latina. Ayer, 16 de noviembre, se ha cumplido el vigésimo aniversario del asesinato en El Salvador del P. Ignacio Ellacuría. Un hombre que se entregó a la causa de los últimos. Optó por reflexionar desde la realidad de los pobres de su tierra. Una opción meditada y tenaz que le costó la vida. Ese día fueron asesinados con él otros cinco compañeros jesuitas españoles y las dos mujeres, madre e hija, que les atendían en su residencia en el campus de la propia universidad de la que era Rector (UCA).
En esta 15ª estación aparecen los más variados representantes de los pueblos latinoamericanos y de su Iglesia. En medio de niños de la calle, mujeres indígenas, obispos, trabajadores rurales, religiosas e indígenas se encuentra Cristo, el Resucitado.
A la izquierda, estos mártires están flanqueados por representantes de los pueblos andinos, quienes, en procesión transportan la estatua de la Virgen María y con sus instrumentos musicales dan vida y expresión a su esperanza de resurrección.
En la parte inferior izquierda está sentada la Pachamama, figura simbólica de la Madre Tierra brindando sus productos: maíz y papas. A su lado un campesino indígena trabaja la tierra con su “taccla”. En la esquina inferior derecha los indígenas y negros rompen con júbilo sus cadenas.
En la parte superior del paño se observa el encuentro de los europeos con el mundo indígena latinoamericano: la conquista y sus devastadoras consecuencias para el pueblo y su cultura. El Sol Inti ilumina el Machu Picchu y sus ruinas, correspondiendo en su color con la aureola del Cristo Resucitado.
Esta imagen del Paño que cuelga en las paredes de la Casa de Espiritualidad de Dueñas, la brindo a Ellacuría, sus compañeros mártires y a todos los que, como ellos, optan por la defensa de los más débiles.
Estuvo en varias ocasiones en nuestra parroquia, también en nuestra casa. Llegó precedido de una aureola concedida y firmada, tal cual, nada menos que por nuestro notario de Niebla D. Jacobo Savona. Hablamos mucho y bien de aquellos años en que coincidimos en el Colegio del Verbo Divino de Estella, y casi me sentí celoso de su talante misionero, por generoso y creyente. Hoy lo traigo a nuestra web porque Mauro falleció hace unos meses, el mes de Junio; porque Estíbaliz y Jacobo me han hecho llegar el recordatorio; y porque este mes de noviembre nos ofrece una oportunidad de oro para rezar con los recuerdos del alma.
Recuerdo cuando Estíbaliz y Jacobo me comentaron, nada más llegar nosotros a Niebla, que conocían nuestra congregación del Verbo Divino gracias a Mauro y a su esposa Matilde. Fue Mauro la primera persona que encontraron en Alcañices (Zamora) cuando llegaron allí con su primer destino de notario. Se levantó Mauro de una reunión allá en una terraza de la plaza del pueblo y los acompañó a la casa donde estaba la notaría... Y coincidencias de la vida; se vuelven a encontrar un tiempo después en el pueblo de residencia de Mauro, en Arbós de Tarragona, donde Jacobo traslada su notaría. Después vienen años de cordiales encuentros allá y en Niebla, por lo que Mauro aparece un domingo a saludarnos, sorpresivamente, en la misa de 12.
Conversamos con tiempo de su vida y de la nuestra, de nuestros recorridos alimentados por una savia común, la que nos inyectaron allá en Estella "los misioneros". Aquel Dios Padre que conocimos en profundidad y en aprecio juntos, hoy se convierte en nuestro interlucutor cuando le decimos: Dios, retenlo largo entre tus brazos de Padre; y déjale que de vez en cuando nos siga echando una mano, porque un manitas fue para solución de más de un apaño en nuestras casas. Con todo el agradecimiento.