| Feliz año 2012 |
| En España - Casa de Espiritualidad, Dueñas |
| Escrito por Eugenio García |
| Lunes 09 de Enero de 2012 18:35 |
|
Pasadas ya las turbulencias celebrativas del 50º aniversario de la presencia de los Misioneros del Verbo Divino en esta villa de Dueñas la calma ha vuelto a esta casa que es la tuya. Hermoseada por fuera en ese aniversario y siempre cálida en su interior, se multiplicaron en ella los encuentros con amigos y familiares. De Enero a Diciembre hemos evocado las luces y las sombras del pasado, y hemos proyectado con ilusión un futuro misionero para compartirlo con quienes tengan a bien disfrutar de nuestra acogida en este año 2012 recién estrenado. Las 50 camas de
Recientemente se ha enriquecido y rejuvenecido la comunidad de esta casa con la presencia de Francisco Javier Vidal, vallisoletano, que ha dejado la misión de Mozambique y ha venido a colaborar con nosotros. Pero por ahora ha sido visto y no visto, pues se fue a Irlanda para perfeccionar su inglés. A los otros seis jubilados ya los presenté hace un par de años:
Euquerio Ferreras, dos décadas de misionero en México y fiel grumete ahora de Abadín.
Juan Antonio Fernández, otro viejo misionero toda su vida en Latinoamérica y ahora disponible y dispuesto a colaborar por estos pueblos de Dios en lo que sea menester.
Eugenio García, voy de párroco a un pueblito cercano de aquí,Valoria
También permanecen con nosotros las tres reinas del hogar: Marisol, Elena y Nieves que mantienen la casa como los chorros del oro, planchan las camisas como para ir de boda y nos hacen disfrutar en la mesa lo mismo con los ojos que con el paladar. Parece cuento de hadas; pero es la realidad. ¡Venid y lo veréis!
Por de pronto, yo quiero seguir haciendo de puente virtual con estos borratajos entre esta casa y la vuestra, entre vuestras inquietudes bíblicas y las nuestras. No es que sea yo un Aarón, como el hermano de Moisés (Ex 7,1ss). Ni como Gamaliel, el maestro de Pablo (Hch 22,3). Ni mucho menos un predicador como éste (Hch 17,16-34). ¡Ya quisiera ser yo como su amigo Apolo (Hch 9,24ss). Sólo soy un aprendiz atrevido y arriesgado, que lo que leo y aprendo de los libros de |