| Tentación a la sombra de un ciprés |
| En España - Casa de Espiritualidad, Dueñas |
| Escrito por Eugenio García |
| Martes 05 de Abril de 2011 23:28 |
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Jesucristo venció la tentación de soberanía que le propuso el diablo con el Salmo 80. Yo, ante el orgullo de tanta vida y hermosura que se contempla desde el jardín de mi casa, que es la tuya, la vencí con el Salmo 8:
qué admirable es tu nombre en toda la tierra! Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas, que has credo, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder; lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo sus pies. Rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, todo los sometiste bajo sus pies. ¡Señor, Dios nuestro, qué admirable es tu nombre por toda la tierra!
Lo canté a capella a pleno pulmón con la música que me enseñaron aquí cuando hice el noviciado hace nada menos que cincuenta años. Te dejo escrito el salmo para que tú lo cantes con la tonadilla que hayas aprendido. |