Hay onomásticos que merecen reseña

A las 8, capturacon puntualidad, la introducción a la misa el día litúrgico de San Carlos Borromeo: “En 1576 se declara la peste. Y, cuando las autoridades civiles abandonan la ciudad llena de terror, él permanece organizando la lucha contra el mal. Forma juntas de salud, crea hospitales, manda médicos y víveres a los apestados, y anda entre ellos repartiendo dinero”. La noche en que murió, nadie durmió en todo Milán. Tenía sólo 46 años. Es patrono de”… ‘los Carlos’, de la iglesia de Entrevías en Madrid, quizá de los cardenales; como él.

(El san nuestro de cada día, Félix Núñez Uribe – Editorial Verbo Divino)

Carlos, celebrando a su patrón

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